La primera tierra de América que pisó Cristóbal Colón


En el archipiélago de las Antillas, entre la costa oriental de la Florida y la septentrional de Santo Domingo, se eleva sobre el nivel del mar una larga cadena de más de setecientas islas madrepóricas, llanas, bajas y por lo regular estrechas y largas: son las islas Lucayas o Bahamas.

Cuando el memorable día 12 de octubre de 1492 el gran almirante genovés, Cristóbal Colón, dio término a su aventurado e inmortal viaje, desembarcando por primera vez en tierras americanas, puso el pie en una isla del grupo de las Bahamas (hoy Watling), llamada por sus habitantes Guanahaní, y la bautizó con el nombre de San Salvador.

Colón no volvió jamás a este archipiélago, lleno de bancos de coral, y pasaron ocho años hasta que Vicente Yáñez Pinzón pagó con la pérdida de uno de sus buques el intento de volver a España por las islas Bahamas. Diez años después Guanahaní fue estación del viaje de Juan Ponce de León a la Florida, en 1513.

Entretanto, como disminuían los trabajadores indígenas de la Española y hacían falta brazos para las pesquerías de perlas de Humana, los españoles se fijaron en los hombres de las Lucayas, en los yucayos, como se los llamaba entonces, nadadores muy diestros, y se apoderaron de todos los insulares. A los pocos años ya no quedaba ni uno en el archipiélago; todos vivían lejos de su patria, en la esclavitud, y aquellas islas, faltas de oro y de nombres, quedaron abandonadas en tales términos que hasta sus nombres cayeron en olvido.

En 1667 un marino inglés, William Sayle, que iba a la Carolina, se vio obligado por una tempestad a buscar asilo en Nueva Providencia, una de estas islas, y puede decirse que descubrió de nuevo las Lucayas, o, como se las denominó desde entonces, las Bahamas.

La relación que hizo de ellas determinó a seis nobles ingleses a solicitarlas de Carlos II, y a estos colonos se debe la mayor parte de los nombres que ahora llevan las islas.

Como españoles y franceses reclamaron derechos sobre ellas, cambiaron de dueño en muchas ocasiones, y, por fin, quedó Gran Bretaña en posesión legal del archipiélago, por el tratado de Versalles de 1783.

La ciudad principal de las Bahamas, y su capital, es Nassau, en la isla de Nueva Providencia. La población total es de 70.000 habitantes, las tres cuartas partes de raza negra, que antes se dedicaban especialmente al salvamento de los buques náufragos, pues los siniestros marítimos son muy frecuentes en el mar de Bahama, que está sembrado de arrecifes. Actualmente hay bastante agricultura, aunque los métodos de cultivo están todavía poco adelantados.