Cómo se desvían los rayos de luz en el inerior del ojo


Recordemos la sencilla ley de que un rayo de luz que atraviesa una lente sufre una desviación hacia la parte más gruesa de la referida lente, cualquiera que ésta sea. Y esta ley se cumple tanto si la lente está dentro del ojo, y ha sido hecha por el cuerpo, como si es una lente de cristal, colocada directamente enfrente del ojo.

La manera de comprender en realidad este asunto -y lo mismo pudiera decirse de otros muchos- no es solamente leer libros ni mirar grabados. Es necesario conducirse con mayor actividad. Debemos explicar la cosa oralmente a otra persona, o bien escribir nosotros mismos una explicación de los hechos, y en ambos casos debemos asimismo dibujar diagramas en el transcurso de nuestras distintas explicaciones.

De esta manera podemos darnos fácilmente cuenta de las partes de la cuestión que en realidad comprendemos y las que no hemos comprendido, y así llegamos muchas veces, si nos lo proponemos, a tener opiniones propias. Hacer esto una vez es mejor que leer la explicación muchas veces. Así pues, cuando hayamos leído esta parte de la cuestión, tomaremos un pedazo de papel y un lápiz y dibujaremos diferentes clases de ojos, señalando en cada caso el paso de la luz; después añadiremos las diferentes clases de lentes y observaremos cómo modificarán los hechos, y, finalmente, dibujando otros ojos, señalaremos lo que sucedería, si los cristales que hubiésemos colocado para corregir los errores de refracción fuesen demasiado fuertes, tanto en un sentido como en otro. Cuando hayamos hecho todo esto, podremos decir que hemos estudiado el asunto habiendo adoptado un método práctico y con plena conciencia.

Todas aquellas partes del ojo que hasta este momento hemos descrito y estudiado tienen por exclusivo objeto servir a la retina, que es una de las maravillas de todo el cuerpo. Vamos a considerarla como una parte del ojo; pero, si queremos entenderla bien, hemos de considerarla a la vez como parte del cerebro. Recordemos que del cerebro deriva y que, cuando la examinamos, vemos que su estructura es inmensamente complicada y en forma esencial está constituida por fibras y células nerviosas.