El cabildo abierto y la junta de gobierno de 1808


Desde los primeros antecedentes de estas discordias, la población de Montevideo tomó resueltamente el partido de Elío. No bien había desembarcado Michelena, el descontento público asumió formas tumultuosas; se aglomeró la multitud frente al Cabildo, donde el nuevo gobernador presentaba el oficio de su nombramiento, y se desató en vítores a Elío y en mueras a Buenos Aires y a Liniers. Además, pedía la multitud cabildo abierto, para que el pueblo deliberase sobre la situación. El Cabildo accedió inmediatamente a este deseo popular y fijó para el día siguiente la realización de aquel acto, en tanto que Michelena no tardó en salir furtivamente, para volver a Buenos Aires.

Celebróse el cabildo abierto, el 21 de setiembre a las 10 de la mañana. En esta memorable reunión, el pueblo de Montevideo, representado, además de los cabildantes ordinarios, por un grupo conspicuo de vecinos, resolvió que se apelase de la destitución de Elío ante la Audiencia de Buenos Aires y, si fuera necesario, ante la Junta de Sevilla; que, entretanto, permaneciera Elío de gobernador, y que se constituyera en Montevideo una Junta de Gobierno, que debía componerse de todas las personas que participaban en aquel cabildo abierto, cuya presidencia sería desempeñada por el gobernador.