Los peces que, además de branquias, poseen pulmón


Veamos ahora los peces pulmonados, llamados científicamente neumo-branquios o dipnoos. Los peces neumobranquios poseen, como indica el nombre, una especie de pulmón además de branquias; lo cual, significa que de cuando en cuando han de salir a la superficie para aspirar una provisión de aire atmosférico. Este falso pulmón está constituido por la vejiga natatoria transformada. Se conocen tres géneros, a saber: el gran pez con pulmón de los ríos australianos, llamado barramunda, el pez del légamo de África o protóptero, y la lepidosirena de los ríos y pantanos de Sudamérica.

La especie australiana respira por medio de sus branquias, o agallas, el aire disuelto en el agua; pero le es preciso salir de cuando en cuando a la superficie para llenar de aire atmosférico el pulmón. El barramunda mide cerca de dos metros de longitud; tiene el cuerpo grueso y uniformemente alargado, cubierto de escamas grandes; es poco activo y en la época de sequía, cuando disminuye notablemente el agua de las lagunas donde vive, respira sólo por el pulmón, quedando anulada la respiración branquial. Las especies de África y de América, por no estar tan bien provistas, han de sacar la cabeza fuera del agua, con mayor frecuencia, para proveerse de oxígeno. El protóptero aventaja no poco a sus compañeros, pues cuando se secan los ríos en que vive, fabrica en el lodo una especie de nido, se rodea de una cápsula mucosa que él mismo segrega y se duerme muy tranquilamente; en cuanto vuelve a haber agua, despierta y se pone a comer, engordando, como lo hace el oso después de haber invernado, sumido en prolongado sueño.