El pez que puede paralizar a un hombre con sus descargas

 

La electricidad que producen ciertos peces es capaz de descomponer el agua de mar, del mismo modo que lo efectúa la chispa procedente de la pila galvánica, conforme se expone en otras páginas de esta obra. El mismo efecto causa en varios compuestos químicos, y produce chispas como las de cualquier condensador. La fuerza de la conmoción es bastante para ocasionar en el hombre un trastorno, cuyos efectos persisten durante varios días. Para dar idea de la intensidad con que obra sobre los demás peces, citaremos el hecho de que en una de esas rayas se hallaron una anguila de un kilogramo de peso y una platija de medio, mientras otro ejemplar tenía en el estómago un salmón de dos kilogramos.

La trimielga tiene el cuerpo en forma de disco, y hacia atrás se proyecta la cola, que es corta y carnosa. A cada lado del disco puede observarse un órgano situado entre la aleta anterior y el cuerpo, que es donde se acumula la energía eléctrica.

Con todo y ser tan fuertes las conmociones producidas por la raya torpedo, no pueden compararse con las que ocasiona la terrible anguila eléctrica o gimnoto que vive en algunos ríos de América del Sur, y que suele alcanzar hasta dos metros de longitud. Su forma es semejante a la de una anguila verdadera. Los nervios correspondientes al órgano que produce la electricidad proceden en la tremielga del cerebro; mientras en el gimnoto tienen su origen en la cuerda o médula espinal, y su número pasa de doscientos. La potencia del gimnoto es asombrosa. Cuentan que los indígenas del Brasil, para pescar esos animales, hacen entrar en los ríos una porción de caballos; los gimnotos entonces los acosan a descargas eléctricas con tal saña, que llegan a gastar su provisión de fluido, y quedan del todo inermes y en condiciones de ser aprehendidos impunemente. Algunos caballos mueren a consecuencia de las descargas.

Por fortuna, parece que el hecho citado últimamente carece de fundamento. Pero se ha demostrado que se agota la potencia del gimnoto, la cual contiene cierta cantidad de energía acumulada, capaz en un principio de producir conmociones bastante violentas, para hacerse sentir de varias personas cogidas de las manos. Cuando se agota esa energía, es preciso que el animal descanse antes de poder producir otras nuevas descargas.