Las aves son hábiles constructoras de viviendas


Los arquitectos más admirables de la Naturaleza debemos buscarlos entre las aves, los pequeños mamíferos y los insectos. Éstos son los obreros que realmente humillan al hombre. Gracias a su maravilloso cerebro, el hombre ha inventado herramientas que utiliza en todas sus construcciones; los animales, en cambio, edifican sus prodigiosas habitaciones sin instrumento alguno. No necesitamos salir de nuestro jardín para ver trabajar a las hormigas, y en ciertas regiones apenas hay pradera en la que los topos no excaven sus curiosos domicilios, acerca de los cuales se ha fantaseado algo, según se verá.