Los templos de los dioses eran convertidos en verdaderos hospitales para los enfermos


Creíase a Hipócrates descendiente de un dios. Fue un médico-sacerdote o sacerdote-médico, como habían sido antes que él los miembros de su familia. Los hospitales eran templos, cuidadosamente elegidos para obtener las mejores condiciones de luz, aire y agua puros y abrigo contra los vientos fríos. El templo propiamente dicho estaba en el interior del edificio; afuera, había pórticos que formaban lo que ahora llamaríamos las salas del hospital. Y allí los pacientes rogaban a sus dioses, y sus dolencias eran tratadas por Hipócrates y sus discípulos.