COREA, EL PAÍS DE LA MAÑANA TRANQUILA


Esta importante península, situada al noreste de Asia, frente al archipiélago japonés, tiene una extensión de más de 220.000 kilómetros cuadrados, poblados por 30.000.000 de habitantes.

Para llegar allí, desde Japón, debemos hacer pie en la histórica isla de Tsu, que se encuentra colocada a manera de piedra para vadear el estrecho de Corea.

En una recorrida a vuelo de pájaro observaremos sus costas: En la oriental, que recibe los vientos fríos del Norte, que soplan cruzando el mar del Japón, desde las heladas regiones polares, no encontramos abrigos naturales. La meridional y la occidental, por el contrario, muy recortadas y salpicadas por numerosas islas, poseen muchas bahías en las cuales la pesca es una actividad fructífera, favorecida por la altura excepcional que alcanzan las mareas, hasta diez metros en algunas partes, y por las especiales condiciones de vida marítima que resultan del choque entre las corrientes marinas frías y cálidas que allí se dan.

El contorno de Corea se completa con el límite terrestre septentrional, que une la península con el continente y que está formado por los ríos Yalú y Turnen y por la Montaña Blanca o Paiktusan.