Uncas, el joven mohicano, cae en poder de los hurones


Rápidamente concertaron su plan: Heyward se disfrazaría de explorador de Montcalm, y visitaría decididamente el campamento de los hurones, con el fin de poner a Alicia en libertad; mientras, lincas y Ojo de Gavilán se dirigirían al campamento de los delawares, para tratar de libertar a Cora, mientras el viejo coronel, con Chingachguk como guía, aguardaría en un sitio seguro, a la orilla del río.

El maestro de canto llevó a Heyward, disfrazado, al campamento de los hurones, donde fue recibido por un consejo de indios, y mientras parlamentaban con ellos, trajeron a Uncas prisionero. Magua, que en aquel momento llegó con varios de sus secuaces, alegróse sobremanera al encontrar a su enemigo a merced de él, y aunque algunos de los hurones hubiesen querido matar enseguida al joven jefe de los mohicanos, Magua prefirió dejarlo vivo para atormentarlo más adelante.