Algunas interesantes teorías sobre la variación de los climas


¿A qué se deben estos cambios de clima? Son muy complejas las causas que se enunciaron para explicar estos fenómenos. Algunos sabios sostienen que el descenso de temperatura puede haber sido la consecuencia de variaciones de la distancia de la Tierra al Sol, en tanto que otros lo atribuyen a una alteración de la inclinación del eje de la Tierra. Existen también hombres de ciencia que asignan importancia a los períodos de gran actividad volcánica. Parece estar bien probado que las enormes cantidades de materia finamente dividida que los volcanes arrojan a la atmósfera, y tardan muchísimo tiempo en volver al suelo, interceptan buena parte de los rayos solares, con el consiguiente enfriamiento de la superficie terrestre. Según estas ideas, después de un período de gran actividad volcánica debe seguir un período glacial, hasta que el polvillo lanzado a la atmósfera caiga otra vez al suelo. Un ejemplo que da mayor validez a esta teoría es la famosa erupción del volcán de la isla Krakatoa, situada entre Java y Sumatra. Este volcán produjo, en 1883, una formidable erupción que fue oída a doscientos kilómetros de distancia. La cantidad de cenizas que arrojó al espacio quedó en suspensión en la atmósfera durante varios años y dio un cierto número de vueltas a la Tierra. En Batavia, a más de ciento sesenta kilómetros, fue necesario usar lámparas al mediodía, porque el polvillo oscurecía al Sol. En sitios tan distantes como Londres o París había tal cantidad de materias en la atmósfera, que tamizaban la luz solar, produciéndose los famosos crepúsculos rojos admirados durante los años 1883 y 1884.

Esta teoría tiene cierto valor de actualidad con motivo de las explosiones de bombas atómicas. El efecto acumulado de esas gigantescas explosiones puede arrojar al espacio tal cantidad de polvo, como para alterar el clima general del planeta durante un lapso extenso, de muchos años.