La constancia de Artigas, deserción de algunos de sus jefes


 La guarnición retirada de Montevideo por Barreiro antes de la ocupación, había acampado en el Paso de Cuello, donde se le incorporó Rivera. Un destacamento de caballería, a las órdenes de Lavalleja, se adelantó hasta Toledo, y allí hostilizaba eficazmente a las partidas lusitanas. El grueso del ejército de Barreiro avanzó entonces hasta acampar en el Paso de la Arena, sitiando la ciudad, y Artigas vino a tomar personalmente el mando de las fuerzas.

El reemplazo de Rivera por Otorgues, ordenado por Artigas, motivó la defección del cuerpo de Libertos, mandado por Bauza, con quien desertaron también los hermanos Manuel e Ignacio Oribe, Carlos San Vicente, Gabriel Velazco, y otros oficiales.

El sitio quedó moral y materialmente debilitado. Otorgues, sin autoridad que le granjeara respeto, se alejó, con un grupo, en dirección a Mercedes, y el comandante José Llupez asumió el mando de las desmoralizadas fuerzas orientales, que pronto tuvieron que levantar el sitio.