El movimiento del 17 de octubre de 1945. Presidencia del general Juan D. Perón


En el orden interno, el gobierno surgido de la revolución del 4 de junio mostró una inclinación evidente a encarar los problemas de orden social y económico antes que aquellos de orden político. Dentro de esta tendencia se destacó el coronel Juan Perón, quien asumió la conducción de la Secretaría de Trabajo y Previsión, recién creada. La disidencia entre Perón y algunos sectores del ejército y la armada motivó su deposición y confinamiento a. comienzos de octubre de 1945, pero un movimiento popular, el 17 de ese mes, exigió su liberación y reposición. Obtenidas éstas, Perón renunció y fue proclamado candidato a la presidencia de la República para el período 1946-1952.

En los comicios obtuvo el triunfo, acompañado como vicepresidente por el doctor Hortensio Quijano.

Durante su gestión fue reformada la Carta de 1853, con la finalidad de adaptarla a los postulados de una doctrina que se llamó justicialista, cuya finalidad proclamada era lograr el bienestar de la comunidad a través de la práctica de la justicia social. Como también se reformó el artículo que prohibía la reelección presidencial, Perón y Quijano fueron nuevamente postulados para el ejercicio del período 1952-1958, pero un levantamiento militar puso fin al régimen peronista en septiembre de 1955, después de varios días de lucha entre unidades leales al gobierno y aquellas plegadas a la revolución.

Perón partió hacia el exilio, y un Ejecutivo provisional encabezado por el general Eduardo Lonardi, jefe del movimiento revolucionario, se hizo cargo del gobierno. A poco fue sustituido Lonardi por el general Pedro E. Aramburu, durante cuyo provisionariato se convocó a elecciones de constituyentes con el fin de fijar el ordenamiento institucional del país, ya que por proclama del último de los militares nombrados, la Constitución de 1949 había sido derogada y reimplantada la de 1853.

Tras varios intentos de restauración del régimen depuesto, el gobierno provisional convocó a elecciones generales; el movimiento peronista, declarado fuera de la ley, no participó en ellas; obtuvo el triunfo el doctor Arturo Frondizi, acompañado por el señor Alejandro Gómez como vicepresidente; éste renunció al cabo de pocos meses.

Durante la presidencia de Frondizi la Argentina celebró el sesquicentenario de la Revolución de Mayo de 1810, con gran pompa oficial y la asistencia de representantes de gran cantidad de naciones amigas.