Cómo se hace azúcar de la caña


El azúcar de caña es la principal riqueza industrial de Cuba, que es a la vez la nación que en mayor cantidad la produce. También se produce en gran cantidad en la India y Java y en algunos estados de la Unión .Americana, como-Louisiana y Texas, las Islas Filipinas, Puerto Rico y Hawai. Tiene un largo-tallo formado por trozos unidos, bastante parecido al de la planta del maíz; alcanza de seis a veinte pies de altura y de una a dos pulgadas de diámetro; es perenne, o sea que las raíces viven en la tierra y hacen crecer un nuevo tallo todos los años, cuando el antiguo es cortado, o madura y produce semillas. En los países fríos la caña no tiene tiempo para producir semillas antes de la llegada del invierno, inconveniente con el cual no se tropieza en los países cálidos.

Las cañas crecidas de raíces viejas, no producen tanto azúcar en los años siguientes como en el primero, disminuyendo gradualmente con el tiempo. Como es difícil recoger la semilla, la costumbre es plantar tallos o pedazos de éstos en surcos. En cada una de las coyunturas o uniones de los trozos de la caña hay un brote o cogollo que fructifica si se le mantiene caliente y húmedo. Sembrando aquellas coyunturas, las canas jóvenes crecen con rapidez. Sin embargo, parte de cada plantación tiene que ser renovada anualmente.

Cuando la caña está madura, se la corta muy cerca de la tierra, y el tallo es despojado de las hojas y del extremo superior. Las cañas son llevadas después al ingenio, donde a menudo se las divide en varios pedazos con el objeto de que las pesadas piezas o trapiches entre las cuales son aplastadas puedan sacar más jugo. En algunos lugares donde los métodos para producir azúcar no son muy completos, la caña pasa por un solo trapiche, aunque lo corriente es que pase por varios. Al ser exprimida, la caña es rociada con agua, siendo el objeto de esto sacar más jugo, a pesar de lo cual siempre queda no poco de éste. El peso del jugo dejado en la fibra es tan grande como el de la fibra misma, la que después de haber pasado por los trapiches recibe el nombre de bagazo, empleado como combustible para las máquinas de evaporar. Se han hecho muchos ensayos para transformar el bagazo en papel, pero no han dado resultados hasta ahora.