La numerosa familia de las aves que hablan y trepan


Existe una familia numerosa de aves cuya riqueza de plumaje, sumada a su hábito de fácil domesticidad y a la cualidad de poder repetir palabras y aun frases completas, hace que sean apreciadas por el hombre. Son ellas los papagayos, loros, guacamayos, cacatúas y cotorras, caracterizados todos por su pico ganchudo, por su lengua carnosa y muy móvil, por la facultad de trepar ayudándose con el pico, y por poder usar los pies para comer, como si fueran manos.

El rey de los trepadores charlatanes es sin duda el papagayo o yaco, originario de África, que presenta plumaje ceniciento, salvo la cola que tiene un tono rojo vivo. Es un animal extraordinario por la facilidad con que imita voces y ruidos, y por la memoria que posee.

Entre los loros, aves de lengua cerdosa, se encuentran el loro común de color verde, o de este color con plumas rojas en las alas y la cola. Propios de América del Sur son el loro de frente blanca, que tiene patillas rojas, y el loro de cabeza amarilla, que puede alcanzar hasta 40 centímetros de longitud, en franco contraste con el pequeño loro pigmeo que vive en las selvas de Nueva Guinea y que sólo llega a 7 centímetros de largo.

Los periquitos son originarios del Antiguo Continente y abundan en las regiones africana y malaya. Hay algunas especies muy hermosas, tales como el periquito de cabeza azul de la India, que presenta la cabeza rosada y violácea, un collar negro, los hombros rojos, y un par de largas plumas caudales de color azul con las puntas amarillas.

El precioso periquito, que con tanta frecuencia se ve cautivo en América, es originario de Australia. La forma típica, pues existe una gran variedad, es de color verde claro, con la cola azul y la parte superior listada y festoneada de gris y amarillo; la cabeza tiene algo de amarillo, una mancha azul en el pómulo y motas negras en la garganta. El periquito australiano imita bien la voz humana y aprende a silbar trozos musicales.

Sin lugar a dudas los guacamayos son los representantes más grandes y vistosos del grupo; entre ellos se destaca el guacamayo rojo o aracanga de hasta 90 centímetros de longitud, con el dorso azul brillante, la cola roja, las alas amarillas, y las partes inferiores escarlata, y el guacamayo jacinto, de un color azul cobalto. Los guacamayos proceden principalmente de las regiones más cálidas de Sudamérica y de la India. En estado salvaje, estos animales se alimentan de frutas y semillas. No obstante, una especie, el kea, o néstor, se ha convertido en carnívoro.