Pájaros útiles que contribuyen a preservar las cosechas y la salud de la gente


Entre las aves que visitan en verano los países templados, figuran los papamoscas, que se alimentan exclusivamente de esos insectos. Los papa-moscas son unos pájaros muy comunes en los lugares donde no se los caza. Se los suele encontrar en todos los parajes donde abundan las moscas, y los servicios que prestan no serán nunca suficientemente ponderados.

Entre los papamoscas podemos citar el papamoscas gris, que frecuenta los jardines y parques, y el papamoscas cerrojillo, que tiene la cabeza y partes superiores de color negro y las inferiores blancas, con una mancha del mismo color en las alas.

En Argentina y Paraguay, así como en otros países de Sudamérica, existen muchas especies de aves que comen insectos, conocidas vulgarmente con los nombres de benteveo, tijereta, churrinche y muchos otros.

El churrinche es de color ceniciento oscuro por encima y rojo escarlata por debajo; el macho presenta un bonito copete. Anida en ramas bajas donde construye un nidito chato, forrado exteriormente con líquenes. Canta desde el amanecer su simpático churruit churruit, y atrapa al vuelo los insectos de los cuales se alimenta.

La tijereta tiene la cabeza de color negro con una mancha amarilla, dorso negruzco, alas pardas, parte inferior del cuerpo blanco puro, y pico, patas y cola negros, esta última prolongada en forma de tijera. Presenta un curioso mecanismo de defensa; cuando tiene nido y se aproxima un ave rapaz, la ahuyenta con gran gritería, al mismo tiempo que maneja su cola a manera de tijera.

El benteveo tiene cabeza negra con una faja blanca a manera de corona y un copete amarillo con el ápice negro, el que levanta el animal cuando está enojado. Los lados de la garganta y el cuello son blancos; el dorso, las alas y la cola, castaños; las partes inferiores y el ojo son amarillos, mientras que el pico y las patas se presentan negros. Es el benteveo un animalito muy alegre, y en las quintas en las que suele encontrarse se alimenta lo mismo de insectos que de frutas y por esto último es perseguido. Entre las gentes de campo es creencia que el animal con su grito dice “¡bien-te-veo!”, refiriéndose a los quinteros que lo acechan. Hay leyes protectoras, en Argentina principalmente, que prohíben la matanza de esas utilísimas aves, pero estas leyes no siempre son observadas.

La sita es un pájaro al que también suelen perseguir muchas personas imprevisoras, con el pretexto de que come nueces. Pero las nueces no maduran hasta que llega el otoño, mientras que durante toda la primavera y el verano la sita realiza una obra beneficiosa, pues se come todos los insectos que pululan en los nogales, de manera que estos árboles se criarían más fuertes y darían mejores frutos si se aumentase el número de sitas en lugar de exterminarlas.

Existen varias especies de sita y todas ellas son conocidas con el nombre vulgar de trepatroncos, por la costumbre que tienen de andar sobre los troncos en todas direcciones, no siendo raro encontrarlas cabeza abajo. Entre los más conocidos se puede citar el trepador azul o trepatroncos europeo, que mide 14 centímetros y posee pico puntiagudo y poderoso. Es de color gris azulado por encima y castaño por debajo, con los carrillos y garganta blancos.

Hay otro pájaro igualmente beneficioso, que es la nevatilla, conocida también con el nombre de aguzanieves; es una alegre avecilla que frecuenta los prados y las márgenes de los ríos en busca de los insectos que son su alimento. El aguzanieves tiene color gris por encima y blanco por debajo, con la garganta y un caoirote negros. Posee una larga y estrecha cola que levanta y baja sin cesar, mientras corre de un lado a otro, de donde proviene el nombre de lavandera con que también se lo conoce, por la semejanza que presenta con la pala que usan las lavanderas de ciertos lugares.