¿Por qué la gravedad no arrastra las estrellas hacia la tierra?


Siempre y dondequiera que sea, la fuerza de gravitación atrae unas hacia otras todas las partículas de la materia contenida en el Universo. Por tanto, si no existiera otra fuerza, no hay duda de que toda la materia -las estrellas, el Sol, la Luna y los planetas, así como todos los demás cuerpos-se aglomeraría rápidamente para formar una inmensa bola o masa redonda. Pero conviene tener presente que, si bien la fuerza de gravitación está actuando constantemente, hay otras fuerzas que también obran, y lo que ocurre en este caso, como en otros, es el resultado del equilibrio o reacción entre esas varias fuerzas. Una de las fuerzas que obran en el Universo es el movimiento de los diversos cuerpos; y esta fuerza, claro está, se opone a la gravitación en todas las direcciones, salvo en aquélla que coincide con el camino seguido por el cuerpo. El movimiento de la Tierra, por ejemplo, es lo que le impide caer sobre el Sol; y la órbita terrestre viene a ser la resultante de el movimiento y de la atracción del Sol. Algunos pensadores suponen que la} mayor parte de los movimientos que se producen en el Universo acabarán por cesar, pues si bien no pueden ser destruidos, es posible que sé transformen en calor. Si esto llegase a suceder, es evidente que la gravedad, no encontrándose ya con ninguna fuerza capaz de contrarrestarla, reuniría todas las partículas Materiales del Universo, y formaría con ellas una inmensa bola.