¿Por qué nos dejan sordos, durante breves momentos, los ruidos demasiado fuertes?


Esto es debido en parte a que los ruidos muy fuertes producen en el oído tan intensa impresión que lo dejan como embotado y no le permiten apreciar ningún otro sonido moderado en tanto no se repone. Lo mismo ocurre con otras sensaciones. No podemos sentir en un momento dado más que una sola sensación muy intensa, y la mente consagra su atención a la más poderosa. La sordera que sigue a un fuerte ruido es también originada en ciertas zonas internas del oído, que tardan algo en recuperar su estado natural, y, hasta que lo recobran, no pueden apreciar distintamente los sonidos más moderados y suaves.