¿Por qué el perro antes de echarse da varias vueltas?


La respuesta a esta pregunta estriba en la contestación a esta otra: ¿Qué es el perro? Estamos tan familiarizados con ciertos animales, como los gatos y los perros, los caballos y las palomas, que a menudo olvidamos su herencia original. En realidad, el perro no está en las condiciones primitivas propias de los animales en estado salvaje; los enumerados son mansos, domesticados, lo cual quiere decir que están acostumbrados a vivir en sociedad con el hombre.

Con frecuencia, sin embargo, estos animales domésticos suelen seguir las costumbres de sus antecesores salvajes, aunque hayan transcurrido muchas generaciones desde que estos progenitores suyos dejaron de ser tales. Éste es un hecho admirable, que nos muestra de qué modo son transmitidos los instintos de los padres a los hijos, cualesquiera que sean las circunstancias exteriores.

Las vueltas que da el perro antes de echarse en el suelo son un ejemplo de estos hábitos heredados.

Como el hábito es realmente heredado y connatural al perro, sin que le haya sido enseñado por nadie, le damos el nombre de instinto. Si lo hubiese aprendido de otro perro, como otra treta cualquiera, dejaría de ser un instinto. Los remotos antecesores del perro eran animales que vivían entre matorrales, y si querían dormir en un cómodo lecho, tenían que comenzar a dar vueltas antes de echarse, a fin de aplanar la hierba.

Esto nos conduce a otra pregunta muy difícil de contestar, mientras no sepamos más de lo que sabemos. Podríamos preguntar: ¿Cuál fue el origen de este hábito? Porque indudablemente debe de haber tenido un origen; pero, aunque sabemos perfectamente lo que ocurre, no nos es posible asegurar todavía cuál fue aquél.