Andrés Hofer, el valiente posadero que combatió a napoleón


Cuando Austria era un Imperio, entre sus dominios se encontraba un país llamado Tirol, que hoy está repartido entre austríacos e italianos. A principios del siglo pasado, Napoleón obligó al emperador austríaco a ceder el Tirol al rey de Baviera, siempre complaciente a los deseos del gran corso. Pero al estallar las hostilidades entre los austríacos y Napoleón, los tiroleses, campesinos en su mayor parte, se sublevaron a las órdenes de un posadero, Andrés Hofer, y expulsaron del Tirol a franceses y bávaros. A consecuencia de esta victoria Hofer fue nombrado gobernador del Tirol.

El mando de Hofer duró poco tiempo, porque habiendo derrotado los ejércitos franceses a los austríacos, les fue imposible a los tiroleses resistir abiertamente a la fuerza de Napoleón sin otra ayuda. Aunque el valiente Andrés Hofer, se ocultó en las montañas, no faltó un traidor que revelara a los franceses el sitio en que se había refugiado. Así pues, fue hecho prisionero y, después de someterlo a un tratamiento análogo al usado con Guillermo Wallace, se lo condenó a muerte y se lo fusiló como rebelde. Pero la resistencia hecha por Hofer estimuló el valor de otras naciones de Europa, moviéndolas a levantarse contra el gobierno de Napoleón, el cual fue derrocado al fin, y entonces el Tirol recobró su antigua independencia.