Italia abandona la neutralidad. La caída de Francia

Mussolini, jefe del gobierno italiano, había mantenido a su país a la expectativa de los acontecimientos, y ambos bandos en lucha procuraban ganarlo a su causa: los aliados, para que continuara neutral; los alemanes, para que los acompañara en la lucha.

En el momento en que la guerra parecía decidida a favor de Alemania, invadida ya Francia, Mussolini declaró la guerra a este país. El 10 de junio de 1940 las tropas italianas comenzaron a penetrar en territorio francés a través de los Alpes.

En esos momentos la guerra se desarrolló vertiginosamente. Después de las escaramuzas a lo largo de las líneas Maginot y Sigfrido, de las esperas de la guerra de posiciones, un verdadero alud de tropas mecanizadas, cubriendo sus avances con una cortina de fuego que disparaban sus cañones y sus aviones, se abatió sobre el territorio francés.

El jefe de los ejércitos franceses era el general Gamelin; el gobierno, en un esfuerzo por sortear la difícil situación, nombró en su reemplazo al general Weygand, héroe de la guerra anterior. Todo fue en vano. El esfuerzo francés chocó con el espíritu derrotista de parte de su oficialidad, con el sabotaje de la quinta columna y, sobre todo, con la falta de armamento adecuado, en especial de aviación. El gobierno abandonó a París, se estableció en Tours y luego pasó a Burdeos. Allí dimitió el premier Paul Reynaud y fue reemplazado por el mariscal Henri Philippe Pétain, héroe de Verdun en la guerra de 1914-1918, donde detuvo el avance alemán, que había parecido tan arrollador como lo era entonces. Su prestigio iba a ser ahora utilizado para reunir a los derrotados franceses. El 17 de junio Pétain pidió una paz honorable, y el 21 de junio, en el mismo vagón de ferrocarril en que se había firmado el armisticio de 1918, Alemania, representada por Hitler, rompía los últimos vestigios del tratado de Versalles imponiendo a Francia la capitulación.

Los armisticios firmados entre Francia y Alemania (22 de junio de 1940) y entre Francia e Italia (24 de junio de 1940) tendían a eliminar el poderío francés en Europa. Se despojó a Francia de sus defensas continentales, de sus ejércitos, y más de la mitad de su territorio fue ocupado por fuerzas alemanas; después Hitler ordenó tomar el resto. Los italianos ocuparon la parte por ellos invadida del sur de Francia. Todo el país quedó bajo el control del Eje, y sus hombres fueron reclutados para trabajar en la industria alemana, que necesitaba mano de obra con urgencia.

El gobierno del mariscal Pétain, con Pierre Laval como primer ministro, se convirtió en un gobierno colaboracionista y antialiado.