Si no hubiera plantas no podrían vivir los animales


Todo se mueve. La idea antigua de que la actividad es vida, y que fuera de ella, nada lo es, se ha visto que es una equivocación, una falta de perspicacia; porque encontramos que todo se mueve, tanto si lo vemos como si no lo vemos. Las moléculas de materia que forman un guijarro, están siempre moviéndose, lo mismo que se mueven las moléculas que forman la tinta de esta página. Si vivacidad, o actividad, o movimiento, significa vida, entonces todas las cosas viven, pues todas las cosas (en cierto modo, al menos) son vivaces o activas, o se mueven, si podemos verlas de manera apropiada.

Esto es importante comprenderlo, si hemos de tener justa idea de la vida de las plantas. Tal vez el movimiento es el punto capital. Algunos han pensado que, si pudiéramos ver las cosas como son verdaderamente, encontraríamos que la vida, en sí, es realmente una clase muy especial de movimiento o vivacidad. La mejor manera de comprender lo que realmente hace una cosa viviente, es estudiar clases muy sencillas de vida. Las clases más sencillas son las de las plantas o vegetales: algunas tienen movimiento y otras no, pero todas son vivientes. Si no hubiera plantas, no podrían vivir los animales. Aquéllas son más antiguas que éstos, es decir, que hubo plantas en la tierra antes que hubiera animales. Estas son algunas de las razones, por las cuales debemos estudiar las plantas, cuyo estudio, en efecto, vale la pena. Si no estuvieran las plantas en el mundo para que las estudiáramos, no estaríamos tampoco aquí nosotros para hacerlo. Esto es sólo una manera de decir lo que hemos de recordar siempre: que todos los seres vivientes dependen unos de otros, y que si no se ayudasen siempre mutuamente, no podrían existir.