El can mayor


Cerca de Orion, entre la Vía Láctea y la Liebre, encuéntrase el Can Mayor de Orion, que contiene una estrella muy brillante, llamada Sirio. La vista de esta estrella servía de aviso y prevención a los egipcios, a la manera que un buen perro guardián de una casa previene a sus amos de la aproximación de cualquier peligro exterior. El Can Mayor no puede ladrar, pero su brillante luz indicaba a los egipcios la aproximación de algún acontecimiento funesto.

Cuando veían la estrella por la mañana temprano, sabían que el Nilo no tardaría en salirse de madre; por eso algunos la conocían con el nombre de Estrella del Nilo. Claro es que, por entonces, no se sabía una palabra acerca de las fuentes de este río, porque nadie las había descubierto. Muchas veces, para indicar lo que era preciso hacer al verlo, pintaban el Can Mayor como un hombre con cabeza de perro, con una olla entre las manos, una pluma debajo del brazo, y con alas en los pies, dejando atrás a un ganso y una tortuga. Los griegos y romanos asociaron al Can Mayor con los rigurosos calores del verano, diciendo de él que quemaba los campos y mataba las abejas; y en honor suyo dieron a esta época del año el nombre de Canícula, que aún conserva en nuestros días.


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