Las memorias de Marco Polo son una verdadera descripción histórica y geográfica de Oriente


¿Cómo habían conseguido los Polo tan grande riqueza? ¿Dónde habían estado esos veinticinco años que faltaron de su patria? Todo ello y la narración aparentemente fantástica de sus viajes y aventuras están relatados en las memorias que Marco Polo dictó a su compañero de celda Rusticiano de Pisa, cuando estuvo recluido en la cárcel de Génova como prisionero de guerra. El libro de Marco Polo, verdadera descripción histórica y geográfica de gran parte de Asia, está escrito en un lenguaje sencillo y directo, sin alardes literarios. Su largo viaje fue una de las primeras grandes exploraciones asiáticas, y los datos en él recogidos constituyeron durante muchísimos años la base de la geografía, la historia y la cartografía de Extremo Oriente.

Estas memorias, conocidas durante muchos años con el nombre de El libro de Marco Polo, circularon manuscritas entre un pequeño grupo de comerciantes y viajeros, hasta que el perfeccionamiento de la imprenta les dio la difusión que correspondía a su valor documental, porque el viajero habla en ellas de Catay y de Cipango, nombres con que designó a China y Japón; da a conocer la ruta a través de Asia, y la describe con gran profusión de detalles; revela a los europeos un mundo vasto, rico y misterioso, lleno de seres extraños, de costumbres exóticas. En el libro de Marco Polo aparecieron por vez primera nombres de islas y costas que jamás habían sido visitadas por los europeos. Allí se habla de regiones donde los trineos son arrastrados por perros o por renos, y en las que abundan los osos blancos: un mundo nuevo se abría a los ojos asombrados de los hombres de Europa occidental. Como consecuencia inmediata de los datos consignados por Marco Polo en sus memorias, los mapas se perfeccionaron y completaron, pues en ellos aparecieron nuevas regiones y referencias más amplias para los viajeros. El mismo Cristóbal Colón, el glorioso descubridor de América, encontró allí información e inspiración para su magna empresa.