Los carneros de Panurgo


Durante un viaje por mar, tuvo Pantagruel, personaje de Rabelais, una discusión con un comerciante llamado Panurgo. Para vengarse de él le compró uno de sus carneros y lo precipitó al agua. Los balidos de éste arrastraron a sus compañeros, que se arrojaron al mar tras él, pese a los desesperados esfuerzos de Panurgo para contenerlos.
Esta frase se aplica a aquellos que siempre “andan a la moda” y a los que imitan lo que ven hacer, aunque resulte peligroso para ellos.


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