Del realismo al arte abstracto y sus definiciones


Después del realismo, el impresionismo consiguió dar nuevo giro a las artes al pretender representar las cosas no como son sino como se ven, reemplazando la óptica de lo que sólo se ve por la de lo que se ve pero corregido. En otros términos, el impresionismo no refleja el objeto tal cual es, sino la impresión que él produce. Se trata en realidad de un arte pleno de sugerencias, que encontró amplio campo tanto en la plástica como en la literatura y la música.

El impresionismo, por otra parte, terminó con la escuela del realismo fiel, objetivo y hasta fotográfico, dejando que el artista se entregase al libre albedrío.

El primer campo experimental en la evolución del arte moderno fue la pintura, y el paso inicial lo dieron los propios continuadores del impresionismo, Cézanne y Gauguin. El fauvismo, y sobre todo el cubismo, constituyeron la nueva etapa en esta evolución que lleva el arte concreto. El futurismo se apartó del estatismo cubista para destacar el valor estético del movimiento a través de la exaltación del maquinismo, el dinamismo y la identificación con los problemas de la vida moderna, es decir, lo que Felipe T. Marinelti llamó en su Manifiesto futurista de 1912 el dinamismo plástico.

El arte abstracto abolió a su vez la representación del mundo exterior recreando la realidad por medio de la experiencia estética. Tanto el pintor como el escultor abstracto trabajan con formas puras, apartándose del proceso imitativo de las cosas del mundo.

Entre los diversos factores que contribuyeron al triunfo de la corriente abstracta cabe destacar el papel que tuvo la música. Los artistas que militan en las filas del arte abstracto vislumbraron en pintura las correspondencias entre color y sonido, y en escultura las que existen entre forma y sonido. Kupka, por ejemplo, que figura entre los primeros maestros de la pintura abstracta, tituló una de sus telas Fuga en rojo y azul, y Béothy, cotizado exponente de la misma escuela en escultura, concibió la transformación plástica de una fuga de Bach. Los músicos, a su vez, se basaron también en la asociación de algunas tonalidades musicales con ciertos colores, como lo hizo, por ejemplo, Scriabin en su Poema del éxtasis.