La escultura argentina y quienes más sobresalieron en ella


La escultura pasó primeramente del carácter anecdótico, realista o simbólico del siglo xix a las diversas expresiones plásticas que determinaron las influencias de Rodin, Bourdelle, Maillol, Despiau y otros. Después llegaron al Río de la Plata los ecos de las corrientes modernas, seguidas por los escultores, sobre todo a partir del segundo cuarto del siglo xx. Se destacan entre los escultores, Rogelio Irurtia con Canto al Trabajo y el monumento a Dorrego, en Buenos Aires; José Fioravanti con monumentos a Bolívar, Avellaneda y Sáenz Peña, en la misma ciudad; Alfredo Bigatti, escultor de gran pujanza; Noemí Gerstein, etc.