En las nuevas y viejas ciudades de Cuba reina un jovial optimismo creador


La Habana, ciudad capital de Cuba, que ocupa una posición muy pintoresca, se caracteriza por la modernidad de sus calles, paseos y edificios. Fue fundada por don Diego de Velázquez, en 1515, en la ruta entre Europa y el golfo de México, por cuyo motivo mereció el nombre de Llave del Nuevo Mundo. Su primitiva ubicación estuvo en la costa sur de la isla; poco después fue trasladada a la costa norte, y en 1519, a la margen oeste de la bahía.

A través de su historia sufrió La Habana repetidos ataques de los piratas, y su población fue diezmada varias veces por las epidemias. En 1762, cayó en poder de los ingleses, quienes la retuvieron hasta el año siguiente. En 1898 se produjo en su puerto la voladura del acorazado estadounidense Maine, hecho que precipitó el conflicto entre España y Estados Unidos de América, a consecuencia del cual Cuba obtuvo su total y definitiva independencia.

La ciudad se desarrolló teniendo como centro la Plaza de Armas, y para defenderla fueron levantados sucesivamente los castillos de la Fuerza, del Morro y de la Punta, y luego rodeada por una alta y gruesa muralla. En el área que limitaron las murallas, demolidas a mediados del siglo xix, se encuentra La Habana Vieja, llamada en los tiempos coloniales Intramuros, así como fuera de las mismas se halla La Habana Extramuros, parte más moderna de la ciudad. La Habana conserva construcciones y monumentos históricos muy notables, como los castillos antes citados, la Catedral, la fortaleza de la Cabana, el castillo del Príncipe, el palacio de los Capitanes Generales y el del Segundo Cabo, el Templete, varias iglesias y conventos y algunas mansiones particulares de la aristocracia colonial, y posee edificios modernos de gran belleza, como el Capitolio, hermosos monumentos recordativos, parques y paseos bellísimos, calles rectas y amplias avenidas.

La Habana es el centro comercial e industrial más importante de Cuba, y, por su cultura, su hospitalidad, su alegría y su vida nocturna, ha sido llamada por algunos viajeros el París de las Antillas.

Holguín es el centro de la comarca agrícola regada por los ríos Jiguey y Marañón. Fue fundada en el siglo xvi por el capitán Francisco García Holguín, cuyo nombre lleva. Conserva algunos recuerdos históricos importantes, tales como la Periquera, viejo edificio que figuró en las luchas de la independencia; la batería de San Fernando y la Loma de la Cruz, donde existió un fuerte español.

Marianao, fundada en 1726, a sólo doce kilómetros de la capital, forma con ella, de hecho, el conjunto denominado La Gran Habana, con más de 1.400.000 habitantes. El río Almendares forma actualmente el límite convencional entre ambas ciudades. Marianao es una población pintoresca, de gran actividad comercial e industrial.

Camagüey es una de las poblaciones cubanas que mejor conservan en su arquitectura y trazado las características coloniales, con calles estrechas y amplias casas en las que son típicos los patios. No obstante, hoy está en pleno desarrollo, y su intenso ritmo de crecimiento ha hecho florecer, junto a la antigua, una ciudad de trazado moderno, con amplias calles rectas y activo comercio. Fue fundada en 1514 por Vasco Parcallo de Figueroa, lugarteniente de don Diego de Velázquez, en el lugar que hoy ocupa Nuevitas, con el nombre de Santa María del Puerto del Príncipe; trasladada al sitio de una antigua población indígena de nombre Camagüey, durante la dominación española continuó usando, apocopado, su primitivo nombre: Puerto Príncipe.

Santiago de Cuba, fundada en 1514 por don Diego de Velázquez, se levanta en terreno ondulado al NE de la bahía de su nombre y rodeada por un anfiteatro de montañas que realza la belleza natural del paisaje marítimo. Tiene una parte antigua, con interesantes edificios coloniales, como la Catedral, calles empinadas y buenos paseos; y otra moderna, con una urbanización que muestra elegancia y bienestar. Ha sido varias veces víctima de terremotos, tales como los de 1675 - 1678 - 1693 - 1766 1800 y 1932, que no han impedido su crecimiento y prosperidad. Santiago de Cuba es una plaza comercial de primer orden, y por su puerto se hace activo comercio de exportación. Es también localidad industrial y centro cultural importante.

En su cementerio reposan los restos mortales del Mártir de la Libertad: José Martí; a poca distancia de la ciudad se encuentran el Santuario del Cobre, adonde afluyen peregrinos de todos los rincones de la isla, y numerosos lugares históricos, tales como el Caney, la Loma de San Juan y el Árbol de la Paz.

Santa Clara, fundada en 1689 por vecinos de Remedios, se levanta en las sabanas de su nombre y es una de las ciudades más prósperas de Cuba. Su posición geográfica central hace que en ella converjan las vías de comunicación de su provincia. Es, por lo tanto, nudo ferroviario de importancia, puerto aéreo y centro de distribución del comercio interior. En sus inmediaciones se cultivan intensamente la caña de azúcar y el tabaco, y se cría en abundancia el ganado vacuno. Esta actividad agrícolo-ganadera ha dado lugar al establecimiento de grandes industrias. Es también, importante centro cultural.

Bayamo es el centro de una de las regiones agrícolo-ganaderas más importantes de Cuba, y está unida por ferrocarril y carreteras al resto de la isla. Tiene importantes fábricas de productos derivados de la agricultura y la ganadería. Créese que la fundó don Diego de Velázquez en 1513 con el nombre de San Salvador del Bayamo. Fue rival de La Habana durante el siglo XVII, gracias al contrabando que se realizaba por el río Cauto, sobre uno de cuyos afluentes está edificada, pero una inundación, en 1616, y un terremoto, en 1624, acabaron con su prosperidad. Repuesta en el siglo xix, en ella se incubó el movimiento revolucionario contra la dominación española que originó la llamada Guerra Grande; con este motivo se tocó y cantó allí por primera vez la Bayamesa, que es actualmente el himno nacional cubano. En el año 1869, cuando iba a ser ocupada por los ejércitos españoles, la incendiaron sus propios habitantes, prefiriendo su destrucción a la ocupación por los enemigos, lo que le valió el honroso nombre de Heroica, En sus inmediaciones se dio, el 24 de febrero de 1895, el Grito de Baire, precursor de la última guerra de la independencia.

Cienfuegos es un activo puerto exportador de azúcar producido en los ingenios que se encuentran en sus inmediaciones. Posee líneas fijas de navegación que la comunican con Estados Unidos de América y el resto de las Antillas, y su aeródromo es uno de los más frecuentados por las líneas internacionales.

El lugar en que está situada fue conocido ya por Colón en 1494. Su verdadera fundación data de 1817 por iniciativa del general Cienfuegos, y fueron sus primeros pobladores, en 1819, un grupo de 46 colonos franceses, procedentes de Luisiana, dirigido por el coronel francés Clouet. Su primitivo nombre fue Fernandina de Jagua, que en 1829 cambió por el actual. Los últimos años de desarrollo intenso la han transformado en una moderna ciudad de calles rectas y limpias y hermosos parques. Como atractivos turísticos tiene el histórico castillo de Jagua, que domina el puerto, y un pintoresco y poblado jardín botánico.