EL SARGENTO DEL 50 DE LINEA


Esta bella poesía es una traducción del francés, muy diestramente hecha por el inspiradísimo poeta peruano don Pedro Paz Soldán y Unanue.

Contábamos alegres de la ciudad la toma;
Concluimos el asalto, la tarde iba a caer;
Cuando entre el humo denso la blanca luna asoma
Para que se pudiera más claramente ver:
Y un viejo veterano sargento del “Cincuenta”,
Herido cual los cuatro que iban de él en pos,
Al General decía que le tomaba cuenta:
-¡La ciudadela es nuestra, loado sea Dios!

Decía, y le faltaba la voz desfalleciente.
Que exangüe el desdichado se iba quedando ya;
Y el General frunciendo con cólera la frente:
-Pero tu compañía, le dice, dónde está?
¿Qué suerte le ha cabido, responde qué se ha hecho?
¿Por qué ante mi presencia comparecéis así?
Y él contestó, mostrando su séquito maltrecho:
-¡La compañía, vedla, mi General, aquí!

Esto es lo que ha podido salvar de la metralla:
Cinco hombres mal heridos, cinco hombres, nada más,
Pero aunque fué tan cruda, bendigo la batalla,
Que al cabo al enemigo llevóse Satanás!
-Al batallón regresa. Templado el entrecejo
El General repuso ya apaciguado al fin;
Y él, otra vez mostrando su lívido cortejo:
- ¡El batallón, miradlo, mi General, aquí!

El General entonces quedó desconcertado
Y dijo: -Como bravos batiéronse ¡pardiez!
Mas, puesto que la noche su manto ha desplegado,
Y a todos nos envuelve la muda lobreguez,
Ya puedes, buen amigo, volver al regimiento
Donde tus camaradas se inquietarán por tí.
Y con voz casi extinta le rtmlicó el sargento:
- ¡El regimiento, vedlo, mi General, aquí!

El jefe, del sargento cogió la mano ruda,
Vertiendo algunas gotas de llanto abrasador;
Y luego, como presa de una horrorosa duda,
-¿Será posible, dijo. que falte un mal mayor?
¿El águila que aliento nos brinda sobrehumano...
También el estandarte se habrá perdido allí?
-No dijo, descubriendo su pecho el veterano,
Sólo un retazo queda; ¡pero miradlo aquí!


Pagina anterior: HIMNO NACIONAL GRIEGO
Pagina siguiente: EL CORNETA